-¿Qué es aquel edificio de allí?
-No lo sé, deberíamos irnos, estamos muy lejos de casa.
-¡Vamos, no me seas cobarde! ¡Vamos a ver que es!
-Está bien pero no tardemos mucho en volver o se preocuparán por nosotras.
Esta es la conversación que jamás tendrían que haber mantenido dos pequeñas niñas de unos nueve años al encontrarse frente a un viejo edificio mientras jugaban a la pelota.
Las dos niñas entraron en aquel sucio y polvoriento edificio,reinaba un silencio sepulcral. De pronto el sonido de unas inocentes risas resonaron por el pasillo que se encontraba a su derecha.
Como si de un hechizo se tratase, siguieron aquellas risas hasta una sala iluminada por una tenue luz blanquecina.
Ambas niñas quedaron maravilladas al contemplar que aquellas risas pertenecían a un grupo de niños que jugaban en aquella fría y cutre sala.
Una niña con el cabello de color verde oscuro jugaba con otra de largo cabello rubio a la pelota, una parejita de dos hermanos mellizos jugaban a las palmas sentados en el suelo sonríendo alegremente y el resto de niños se encontraban en grupo charlando animadamente.
La más pequeña de las dos niñas se ilusionó al ver tanta alegría en el lugar y pronto se encontró jugando junto a todos los niños, en cambio la otra, se negó en un principio a participar en sus juegos, desconfiada.Y no era para menos pues, curiosamente, todos los niños compartian algo en común, llevaban vendada alguna parte del cuerpo.
Pasaron un par de horas y en la sala el ambiente cambió radicalmente tras la visita de una persona con la cara envuelta en gasas y vendas.
Aquella persona entró sin decir nada en la sala, era muy alta y robusta.Con un gesto llamó a un niño que llevaba una enorme bufanda azul y éste se fue riendo por el pasillo seguido de aquella extraña persona.
En ese momento todos los niños de la sala se levantaron y les propusieron a las recien llegadas jugar a un juego que les habían enseñado ha jugar las personas que trabajaban allí.
De nuevo una de las niñas se negó y la otra, por contra,corrió a escuchar como se jugaba.
REGLAS DEL JUEGO:
-Una persona elegida por el grupo se colocará sentada en el suelo.
-Las demás personas deben darse las manos y formar un circulo al rededor de la persona elegida.
-Todos los que se encuentran de pie deben girar en torno al elegido.
-El elegido debe adivinar quien está tras él mientras los demás cantan una canción especial...
Todos se cogieron de la mano y rodeando a la niña que se había ofrecido voluntaria a estar en el centro comenzaron a cantar una canción que decía así:
Rodear, rodear, vueltas vais a dar.
Rodear, rodear , no intentes huír de aquí.
Rodear, rodear , díme ahora quién esta detrás de tí.
La niña quedó muda, no sabía los nombres de los niños y por tanto solo podía describir a la persona que tenía detrás pero, ni siquiera eso pudo hacer pues no tenía ni idea de quien estaba tras ella.
En ese momento entró de nuevo el niño de la bufanda acompañado por otra persona distinta, se trataba de una mujer,también vendada casi por completo. El niño llevaba la cabeza vendada desde la parte superior hasta parte del ojo izquierdo y la mandíbula.
Al ver esto, la mayor de las niñas se aterrorizó aunque mantuvo la calma solo para evitar el pánico de su amiga que la miraba confusa.El niño volvió a incorporarse a los juegos y al atardecer, la niña mayor se escapó a hurtadillas de la sala y siguió la ruta que había visto hacer al niño de la bufanda.
Pasó por numerosos pasillos y encontró una puerta al final de uno de ellos. La puerta estaba entreabierta y decidió asomarse por el hueco entre la puerta y su marco.Lo que aquel día vio la niña nunca pudo olvidarlo, bien fuera por el trauma que le causó o por su afán de no olvidar las cosas. Tendida en el suelo, cubierta de sangre, se encontraba una niña que no había visto hasta ahora y, cerca de ella, otra de las personas de blancos vendajes con una biscosa y arrugada masa en las manos.
Sin hacer ruido, más que nada porque el miedo no le permitía pronunciar ni una sola palabra, la niña emprendió una silenciosa carrera hacia la sala de donde había salido, con el fin de convencer a su amiga de que salieran de allí.
Cuando llegó allí, su amiga no estaba.Solo el grupo de niños permanecía en la sala ahora oscura y durmiendo plácidamente.
Entró entonces la niña en la sala,completamente agotada por la carrera, y revisó el cuarto de punta a punta buscando a su amiga.
Decidió salir de la sala pero algo se lo impedía, una mano sostenía la suya y la obligaba a frenarse en seco. Desvió la mirada hacia la dueña de la mano y se encontró con el rostro ensangrentado de una niña. El grito de la niña resonó en todo el edificio y en un parpadeo se encontró rodeada por los niños, inmersa en el juego en el que había participado su amiga.
Eran tantos los niños que giraban en torno a ella que ni se percató de que era su propia amiga uno de ellos, precisamente la que se encontraba detrás de ella.
-¿Quién está detrás de ti?
Fue lo último que escuchó la pequeña antes de ver como su amiga le asestaba un golpe seco con un machete en la cabeza.
Su cuerpo quedó inmóvil y poco después el personal del edificio se llevó a su amiga que reía a carcajada limpia aún con el machete ensangrentado en la mano.
¿Realmente sabes...QUIÉN ESTÁ DETRÁS DE TI?
Esta es la historia de dos hermanos idénticos como dos gotas de agua. Vivían en un hermoso castillo, rodeados de toda clase de comodidades y lujos, cosas que tan solo uno de ellos pudo disfrutar. Cuando apenas tenían un año de vida fueron separados por la codicia de la gente que los rodeada, eran tan perfectos, tan iguales que sus destinos,según aquellas miserables personas, debían ser separados. La hermana, que era la mayor de los dos tan solo por unos segundos de vida, siguió viviendo en aquel lugar tan perfecto y aparentemente feliz, mientras que el hermano menor se vio obligado a ser un sirviente de su propia hermana sin tan siquiera saberlo. Aquella niña creció y se convirtió en una bella princesa, una dulce rosa cubierta de espinas. Su madre, la reina, murió cuando ella cumplió los catorce años y sin un hombre al que ceder la corona, la pequeña princesita subió al trono.Pero aquel sería el comienzo de lo que sería una pesadilla en el futuro de la princesita. La joven reina siempre acompañada de su fiel hermano secreto como más leal sirviente hacía cuanto le apetecía: paseaba a lo largo de decenas de pueblos, montaba un corcel totalmente digno de la realeza, compraba vestidos y joyas de un valor incalculable...
Pero, de todas las cosas que solía hacer, la que más le gustaba era ir a la playa con su sirviente.
Siempre que estaba allí, el joven se acercaba a la orilla junto a ella y le decía:
- ¿ Alguna vez has oído hablar de la leyenda de los mil mares?
Cuando preguntaba aquello, la joven siempre le respondía que no. Lo que ella más deseaba era oír esa leyenda, ésta decía que si ecribías un deseo en una carta y lo lanzabas al mar encerrado en una botella, tu deseo brotaría en el interior llevándose con él tu tristeza y tu alma, de esta manera se podría realizar cualquier anhelo de tu corazón.
Siempre se quedaban en la orilla del mar hasta el atardecer y regresaban al castillo.
Pero no todo era un cuento de hadas en aquel reino. Una profunda crisis asolaba a muchos habitantes de aquel lugar que acudían desesperados a la reina con la esperanza de que pudiera sacarles de aquel pozo de sufrimiento.
-Por favor, reina mía, necesito tu ayuda. Mi padre está gravemente enfermo y no tengo suficiente dinero para comprar medicinas para él ni tampoco puedo llevarle al hospital sin ayuda ya que se encuentra muy mal y no se puede mover de la cama.
Al oír este tipo de cosas la reina mantenía una mirada fría hacia sus plebeyos, se levantaba serena de su trono y se giraba de espaldas a ellos.
-Ese no es mi problema-decía.
Tiraba de una cuerda y al instante aparecían guardias para llevarse a todo aquel que osara molestar a la reina con sus desgracias.
Siempre había sido así hasta que fue expulsada del castillo la hija de un buen hombre, muy conocido en el reino,que murió por una terrible enfermedad que la reina no salvó pudiendo haber hecho milagros por él.
Aquella muchacha resultó ser una espadachina excelente y juró vengarse algún día de la malvada reina.
A la mañana siguiente mientras la reina y su sirviente regresaban de hacer unas compras, el chico, agotado por la carga de las pesadas bolsas, chocó con una linda joven a la que hizo tropezar y caer.
Inmediatamente la ayudó a levantarse y se dio cuenta de que se trataba de la princesa del reino vecino, un reino de verdor infinito con ríos de aguas cristalinas. El muchacho deslumbrado ante tanta ternura en la mirada de la princesa cayó presa del amor enseguida.
Llena de odio y celos, la reina no podía soportar ni un segundo más ver a su sirviente con la cabeza en las nubes todo el día y sabiéndo de ante mano que él jamás la defraudaría le dijo muy seria:
-Toma esto y elimina con ello a la princesa del verde reino.
La joven le dio entonces un cuchillo y el sirviente entre lágrimas y sollozos se encontró pronto con la princesa pálida en sus manos. Regresó entonces al castillo completamente hundido pero su tristeza se hizo menos evidente al ver a su hermana sonreírle tiernamente , esa dulce sonrisa que él amaba.
Pasaba por el bosque el príncipe del reino azul y se encontró el cuerpo de la joven princesa de verde tendido en el suelo bañado en rojos petalos de una rosa amarilla. Abrazó el cuerpo de su amada ahogándose en sus propias lágrimas y con fuerza sujetó la rosa en una mano.
-Esa maldita niña debe morir.
Era una soleada mañana cuando entró su sirviente muy serio en la sala mientras la reina contemplaba su belleza en un gran espejo. Con la mirada perdida el sirviente se arrodillo y se volvió a levantar.
-Vamos, ¿ qué te ocurre? Esto no es propio de ti.
-Mi reina, debemos huir.
-¿Por la pelea? No son más que unos cuantos plebeyos desagradecidos, manda a los guardias a la entrada y que los encarcelen.
-Mi reina...esto no es una simple pelea...
En medio del silencio una simple respuesta del joven rompió con toda calma posible.
-Es una Revolución.
Una flecha incandescente entró rompiendo el cristal de la ventana y prendió fuego a las cortinas que hardieron con gran furor en el cuarto.
-¡¡HUYAMOS!!
El sirviente y su hermana corrieron cuanto pudieron huyendo de los que se revelaron contra ellos dirigidos por la espadachina y el príncipe de reino azul.
Una vez se hallaron acorralados, el sirviente aprobechó los instantes antes de que los encontraran para intercambiarse con la reina.
-Tú y yo somos como dos gotas de agua, si nos cambiamos los papeles nadie lo notará, yo me sacrificaré por ti.
La reina se negó entre sollozos pero a los pocos segundos el sirviente se transformó en una joven señorita y la reina en un apuesto criado.Fue en ese momento cuando el muchacho empujó a su hermana que fue a parar a un compartimento secreto escondido en el suelo y la puerta de la sala saltó por los aires derrotada por los reveldes. Éstos apresaron a la falsa reina mientras que la auténica salía a duras penas de su encondite.
El sirviente fue llevado a prisión, en unos días habían sentenciado que sería ejecutado.
El día de la ejecución se reunieron en la plaza millones de personas, todas deseosas de que acabaran con la despiadada reina. Lo que no sabían era que en realidad ella se encontraba entre el público,intentando abrirse paso para evitar la muerte de su amado sirviente,pero la multitud se cerraba cada vez más y le impedía el paso.
Se oyó un gran jaleo y tras eso el sonido de la guillotina al caer la cuchilla, un silencio terrible se produjo en el lugar.
La reina quedó inmóvil, contemplando la escena aterrorizada y sin casi aliento huyó de aquel lugar despavorida.
Cayó la noche en todo el reino y por cada rincón se respiraba paz. La niña vagó en medio de la noche por la ciudad hasta que tras mucho caminar llegó a la orilla del mar.Se acercó a la orilla sujetando entre sus delicadas manos un frasco de cristal con un papelito en su interior.Entonces se arrodilló en el agua y dejó que las olas se fueran llevando lentamente el frasco hasta perderlo de vista en el horizonte.Llegó el amanecer y con él la noche de la niña. Sus profundos ojos azules se fueron cerrando lentamente y su pequeño cuerpo tumbándose sobre la arena.
Al fin se cumplio su deseo pues ahora los dos están juntos en un reino en el que no existe el odio ni el rencor, un reino llamado cielo.
¡¡Hola a todos!! -^o^-
A partir de ahora empezaré a subir las redacciones que nos mande el mago Merlín. Subiré,además,adaptaciones de historias,cuentos y canciones creadas por mí misma, es lo que más espero que os guste pues me encanta plasmar una historia con muchos puntos de vista diferentes.
Aparte iré subiendo mis propias obras también.
Espero que os gusten y me comentéis mucho ji,ji,ji.
Besos ^^