viernes, 13 de enero de 2012

Historia del Sirviente del Mal

Esta es la historia de dos hermanos idénticos como dos gotas de agua. Vivían en un hermoso castillo, rodeados de toda clase de comodidades y lujos, cosas que tan solo uno de ellos pudo disfrutar. Cuando apenas tenían un año de vida fueron separados por la codicia de la gente que los rodeada, eran tan perfectos, tan iguales que sus destinos,según aquellas miserables personas, debían ser separados. La hermana, que era la mayor de los dos tan solo por unos segundos de vida, siguió viviendo en aquel lugar tan perfecto y aparentemente feliz, mientras que el hermano menor se vio obligado a ser un sirviente de su propia hermana sin tan siquiera saberlo. Aquella niña creció y se convirtió en una bella princesa, una dulce rosa cubierta de espinas. Su madre, la reina, murió cuando ella cumplió los catorce años y sin un hombre al que ceder la corona, la pequeña princesita subió al trono.Pero aquel sería el comienzo de lo que sería una pesadilla en el futuro de la princesita. La joven reina siempre acompañada de su fiel hermano secreto como más leal sirviente hacía cuanto le apetecía: paseaba a lo largo de decenas de pueblos, montaba un corcel totalmente digno de la realeza, compraba vestidos y joyas de un valor incalculable...
Pero, de todas las cosas que solía hacer, la que más le gustaba era ir a la playa con su sirviente.
Siempre que estaba allí, el joven se acercaba a la orilla junto a ella y le decía:
- ¿ Alguna vez has oído hablar de la leyenda de los mil mares?
Cuando preguntaba aquello, la joven siempre le respondía que no. Lo que ella más deseaba era oír esa leyenda, ésta decía que si  ecribías un deseo en una carta y lo lanzabas al mar encerrado en una botella, tu deseo brotaría en el interior llevándose con él tu tristeza y tu alma, de esta manera se podría realizar cualquier anhelo de tu corazón.
Siempre se quedaban en la orilla del mar hasta el atardecer y regresaban al castillo.
Pero no todo era un cuento de hadas en aquel reino. Una profunda crisis asolaba a muchos habitantes de aquel lugar que acudían desesperados a la reina con la esperanza de que pudiera sacarles de aquel pozo de sufrimiento.
-Por favor, reina mía, necesito tu ayuda. Mi padre está gravemente enfermo y no tengo suficiente dinero para comprar medicinas para él ni tampoco puedo llevarle al hospital sin ayuda ya que se encuentra muy mal y no se puede mover de la cama.
Al oír este tipo de cosas la reina mantenía una mirada fría hacia sus plebeyos, se levantaba serena de su trono y se giraba de espaldas a ellos.
-Ese no es mi problema-decía.
Tiraba de una cuerda y al instante aparecían guardias para llevarse a todo aquel que osara molestar a la reina con sus desgracias.
Siempre había sido así hasta que fue expulsada del castillo la hija de un buen hombre, muy conocido en el reino,que murió por una terrible enfermedad que la reina no salvó pudiendo haber hecho milagros por él.
Aquella muchacha resultó ser una espadachina excelente y juró vengarse algún día de la malvada reina.
A la mañana siguiente mientras la reina y su sirviente regresaban de hacer unas compras, el chico, agotado por la carga de las pesadas bolsas, chocó con una linda joven a la que hizo tropezar y caer.
Inmediatamente la ayudó a levantarse y se dio cuenta de que se trataba de la princesa del reino vecino, un reino de verdor infinito con ríos de aguas cristalinas. El muchacho deslumbrado ante tanta ternura en la mirada de la princesa cayó presa del amor enseguida.
Llena de odio y celos, la reina no podía soportar ni un segundo más ver a su sirviente con la cabeza en las nubes todo el día y sabiéndo de ante mano que él jamás la defraudaría le dijo muy seria:
-Toma esto y elimina con ello a la princesa del verde reino.
La joven le dio entonces un cuchillo y el sirviente entre lágrimas y sollozos se encontró pronto con la princesa pálida en sus manos. Regresó entonces al castillo completamente hundido pero su tristeza se hizo menos evidente al ver a su hermana sonreírle tiernamente , esa dulce sonrisa que él amaba.
Pasaba por el bosque el príncipe del reino azul y se encontró el cuerpo de la joven princesa de verde tendido en el suelo bañado en rojos petalos de una rosa amarilla. Abrazó el cuerpo de su amada ahogándose en sus propias lágrimas y con fuerza sujetó la rosa en una mano.
-Esa maldita niña debe morir.
Era una soleada mañana cuando entró su sirviente muy serio en la sala mientras la reina contemplaba su belleza en un gran espejo. Con la mirada perdida el sirviente se arrodillo y se volvió a levantar.
-Vamos, ¿ qué te ocurre? Esto no es propio de ti.
-Mi reina, debemos huir.
-¿Por la pelea? No son más que unos cuantos plebeyos desagradecidos, manda a los guardias a la entrada y que los encarcelen.
-Mi reina...esto no es una simple pelea...
En medio del silencio una simple respuesta del joven rompió con toda calma posible.
-Es una Revolución.
Una flecha incandescente entró rompiendo el cristal de la ventana y prendió fuego  a las cortinas que hardieron con gran furor en el cuarto.
-¡¡HUYAMOS!!
El sirviente y su hermana corrieron cuanto pudieron huyendo de los que se revelaron contra ellos dirigidos por la espadachina y el príncipe de reino azul.
Una vez se hallaron acorralados, el sirviente aprobechó los instantes antes de que los encontraran para intercambiarse con la reina.
-Tú y yo somos como dos gotas de agua, si nos cambiamos los papeles nadie lo notará, yo me sacrificaré por ti.
La reina se negó entre sollozos pero a los pocos segundos el sirviente se transformó en una joven señorita y la reina en un apuesto criado.Fue en ese momento cuando el muchacho empujó a su hermana que fue a parar a un compartimento secreto escondido en el suelo y la puerta de la sala saltó por los aires derrotada por los reveldes. Éstos apresaron a la falsa reina mientras que la auténica salía a duras penas de su encondite.
El sirviente fue llevado a prisión, en unos días habían sentenciado que sería ejecutado.
El día de la ejecución se reunieron en la plaza millones de personas, todas deseosas de que acabaran con la despiadada reina. Lo que no sabían era que en realidad ella se encontraba entre el público,intentando abrirse paso para evitar la muerte de su amado sirviente,pero la multitud se cerraba cada vez más y le impedía el paso.
Se oyó un gran jaleo y tras eso el sonido de la guillotina al caer la cuchilla, un silencio terrible se produjo en el lugar.
La reina quedó inmóvil, contemplando la escena aterrorizada y sin casi aliento huyó de aquel lugar despavorida.
Cayó la noche en todo el reino y por cada rincón se respiraba paz. La niña vagó en medio de la noche por la ciudad hasta que tras mucho caminar llegó a la orilla del mar.Se acercó a la orilla sujetando entre sus delicadas manos un frasco de cristal con un papelito en su interior.Entonces se arrodilló en el agua y dejó que las olas se fueran llevando lentamente el frasco hasta perderlo de vista en el horizonte.Llegó el amanecer y con él la noche de la niña. Sus profundos ojos azules se fueron cerrando lentamente y su pequeño cuerpo tumbándose sobre la arena.
Al fin se cumplio su deseo pues ahora los dos están juntos en un reino en el que no existe el odio ni el rencor, un reino llamado cielo.

7 comentarios:

  1. Estoy sin palabras, es genial. Me ha encantado, escribes genial, nunca había imaginado esta historia puesta en forma de relato.
    Un abrazo,
    Patines

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  2. Muchas gracias Patines, me alegra mucho que te gustase como lo he relatado. Aprobecho para decirte que subiré las otras tragedias de los Kagamine: Proof of life/ Soundless Voice, Paper Plane/Prisoner,etc...
    Espero que también las leas, un beso.

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  3. Las leeré, las tragedias de los Kagamine y todas las demás historias que subas. Yo también voy a subir cosas aunque no haya que hacerlo, espero que patines por mi blog para verlas.
    Un abrazo,
    Patines

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  4. Simplemente sublime. Podría decir muchas cosas, pero de todas esas cosas, se resumen en esta. Estupendo, genial.
    Recuerdos desde mi mundo romántico.
    Tom

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  5. Me encanto. Ojala escribas muchas mas. Abrazos

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  6. Me encanto. Ojala escribas muchas mas. Abrazos

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