lunes, 16 de enero de 2012

Historia del ''Rodear, rodear''

-¿Qué es aquel edificio de allí?
-No lo sé, deberíamos irnos, estamos muy lejos de casa.
-¡Vamos, no me seas cobarde! ¡Vamos a ver que es!
-Está bien pero no tardemos mucho en volver o se preocuparán por nosotras.

Esta es la conversación que jamás tendrían que haber mantenido dos pequeñas niñas de unos nueve años al encontrarse frente a un viejo edificio mientras jugaban a la pelota.

Las dos niñas entraron en aquel sucio y polvoriento edificio,reinaba un silencio sepulcral. De pronto el sonido de unas inocentes risas resonaron por el pasillo que se encontraba a su derecha.
Como si de un hechizo se tratase, siguieron aquellas risas hasta una sala iluminada por una tenue luz blanquecina.
Ambas niñas quedaron maravilladas al contemplar que aquellas risas pertenecían a un grupo de niños que jugaban en aquella fría y cutre sala.
Una niña con el cabello de color verde oscuro jugaba con otra de largo cabello rubio a la pelota, una parejita de dos hermanos mellizos jugaban a las palmas sentados en el suelo sonríendo alegremente y el resto de niños se encontraban en grupo charlando animadamente.
La más pequeña de las dos niñas se ilusionó al ver tanta alegría en el lugar y pronto se encontró jugando junto a todos los niños, en cambio la otra, se negó en un principio a participar en sus juegos, desconfiada.Y no era para menos pues, curiosamente, todos los niños compartian algo en común, llevaban vendada alguna parte del cuerpo.
Pasaron un par de horas y en la sala el ambiente cambió radicalmente tras la visita de una persona con la cara envuelta en gasas y vendas.

Aquella persona entró sin decir nada en la sala, era muy alta y robusta.Con un gesto llamó a un niño que llevaba una enorme bufanda azul y éste se fue riendo por el pasillo seguido de aquella extraña persona.
En ese momento todos los niños de la sala se levantaron y les propusieron a las recien llegadas jugar a un juego que les habían enseñado ha jugar las personas que trabajaban allí.
De nuevo una de las niñas se negó y la otra, por contra,corrió a escuchar como se jugaba.

REGLAS DEL JUEGO:
-Una persona elegida por el grupo se colocará sentada en el suelo.
-Las demás personas deben darse las manos y formar un circulo al rededor de la persona elegida.
-Todos los que se encuentran de pie deben girar en torno al elegido.
-El elegido debe adivinar quien está tras él mientras los demás cantan una canción especial...

Todos se cogieron de la mano y rodeando a la niña que se había ofrecido voluntaria a estar en el centro comenzaron a cantar una canción que decía así:

Rodear, rodear, vueltas vais a dar.
Rodear, rodear , no intentes huír de aquí.
Rodear, rodear , díme ahora quién esta detrás de tí.

La niña quedó muda, no sabía los nombres de los niños y por tanto solo podía describir a la persona que tenía detrás pero, ni siquiera eso pudo hacer pues no tenía ni idea de quien estaba tras ella.
En ese momento entró de nuevo el niño de la bufanda acompañado por otra persona distinta, se trataba de una mujer,también vendada casi por completo. El niño llevaba la cabeza vendada desde la parte superior hasta parte del ojo izquierdo y la mandíbula.
Al ver esto, la mayor de las niñas se aterrorizó aunque mantuvo la calma solo para evitar el pánico de su amiga que la miraba confusa.El niño volvió a incorporarse a los juegos y al atardecer, la niña mayor se escapó a hurtadillas de la sala y siguió la ruta que había visto hacer al niño de la bufanda.
Pasó por numerosos pasillos y encontró una puerta al final de uno de ellos. La puerta estaba entreabierta y decidió asomarse por el hueco entre la puerta y su marco.Lo que aquel día vio la niña nunca pudo olvidarlo, bien fuera por el trauma que le causó o por su afán de no olvidar las cosas. Tendida en el suelo, cubierta de sangre, se encontraba una niña que no había visto hasta ahora y, cerca de ella, otra de las personas de blancos vendajes con una biscosa y arrugada masa en las manos.
Sin hacer ruido, más que nada porque el miedo no le permitía pronunciar ni una sola palabra, la niña emprendió una silenciosa carrera hacia la sala de donde había salido, con el fin de convencer a su amiga de que salieran de allí.

Cuando llegó allí, su amiga no estaba.Solo el grupo de niños permanecía en la sala ahora oscura y durmiendo plácidamente.
Entró entonces la niña en la sala,completamente agotada por la carrera, y revisó el cuarto de punta a punta buscando a su amiga.
Decidió salir de la sala pero algo se lo impedía, una mano sostenía la suya y la obligaba a frenarse en seco. Desvió la mirada hacia la dueña de la mano y se encontró con el rostro ensangrentado de una niña. El grito de la niña resonó en todo el edificio y en un parpadeo se encontró rodeada por los niños, inmersa en el juego en el que había participado su amiga.
Eran tantos los niños que giraban en torno a ella que ni se percató de que era su propia amiga uno de ellos, precisamente la que se encontraba detrás de ella.

-¿Quién está detrás de ti?

Fue lo último que escuchó la pequeña antes de ver como su amiga le asestaba un golpe seco con un machete en la cabeza.
Su cuerpo quedó inmóvil y poco después el personal del edificio se llevó a su amiga que reía a carcajada limpia aún con el machete ensangrentado en la mano.


¿Realmente sabes...QUIÉN ESTÁ DETRÁS DE TI?

                           


2 comentarios:

  1. Es realmente perturbador. No tengo palabras para describirlo, es simplemente genial, brillante, me he quedado estupefacto. Ahora sabemos que tenemos otra escritora más en clase. Realmente genial, de veras. Al acabarlo de leer te embriaga esa sensación única en los cuentos de terror que solo los más grandes han conseguido lograr. Además de estar muy bien descrita y narrada, es muy original. Enhorabuena, me lo has hecho pasar fatal (en el buen sentido, el relato está hecho para que de miedo).
    Recuerdos desde mi mundo romántico
    Tom

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  2. Me encanta, pone los pelos de punta. Tienes que seguir haciendo adaptaciones, aunque también quiero leer algo inventado por ti. En resumen, sigue subiendo cosas, estoy deseando leer más historias tuyas.
    Patines

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